Entrevista a Begoña Oro

Begoña Oro no necesita presentaciones: sus obras y, sobre todo, sus personajes han hecho de esta divertida autora zaragozana una de las más leídas en nuestro país. Y eso que al principio nadie, ni siquiera ella misma, creyó que pudiera convertirse en una “escritora de verdad”. Menos mal que no hizo caso de sus limitaciones mentales, ni de los consejos de Luis del Val, y se pidió una excedencia para intentar escribir.

Corría el año 2011 cuando, de su tesón y sus vivencias personales, surgió Pomelo y Limón, un libro para adolescentes que marcó un antes y un después en su carrera. Más tarde llegarían Rasi y los protagonistas de La pandilla de la ardilla; los hermanos de Misterios a domicilio; el conejo Nico y un montón de personajes más, de los que lo primero que oye siempre es su voz.

Me lo contó hace unas semanas en Mamá Framboise, una acogedora cafetería que se encuentra en frente de la estación de Atocha y que sirve su matchalatte favorito. No había niños alrededor: si no, seguro que me habría tocado compartir su atención con ellos. Porque a Begoña Oro le gustan los niños y le gustan de verdad: les escucha, les presta toda su atención y les habla de tú a tú. De esta manera consigue entrar en su mundo y conectar con ellos a través de historias llenas de valores y sentido del humor.

En esta entrevista os invito a conocer mejor a esta gran autora y descubrir buena parte de su obra: ¡espero que la disfrutéis tanto como la he disfrutado yo!

Begoña Oro, autora de la pandilla de la ardilla y misterios a domicilio.

Algunos libros de Begoña Oro

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Begoña Oro, escritora de literatura infantil y juvenil

  • ¿Qué personaje de los que has creado te gusta más y por qué?

Hugo, uno de los hermanos de ‘Misterios a Domicilio’. Me costó muy poco crearlo porque es un alter ego de mi hijo y creo que, con él, fue la primera vez que utilicé a personas reales disfrazadas de personajes.

  • ¿Hay alguno que, por el contrario, te saque de quicio?

No es que me saque de quicio porque yo la adoro, pero me da cierta rabia que Nora, de ‘La Pandilla de la ardilla’, sea siempre el personaje favorito de los niños. De alguna manera me da pena por resto, sobre todo por Irene.

  • ¿Qué historia de las que has escrito te hubiera gustado protagonizar?

En los ‘Cuentos con amor para un mundo mejor’ hay uno que está protagonizado por una avestruz que sueña con ser astronauta y flautista. El resto del mundo no cree que pueda conseguirlo y, además, le dice una y otra vez que no va a ser capaz de ser astronauta porque no sabe volar o que no va a poder tocar la flauta porque casi no puede con el pico. Ella, sin embargo, termina consiguiéndolo y es una historia que, en cierta medida, yo he vivido: tengo la sensación de haber conseguido algo que todo el mundo, incluida yo, consideraba inalcanzable.

Begoña Oro, la pandilla de la ardilla, misterios a domicilio, el conejo nico...

#1 Si te parece, antes de empezar vamos a echar la vista atrás… A esa época en la que eras una niña: ¿te gustaba leer?

Me encantaba leer y me enganché tanto a la lectura que me pasé prácticamente todo 2º de EGB leyendo en mi casa. Descubrí que si acercabas el termómetro podías decir que tenías fiebre y, como yo tenía aspecto enfermizo, colaba. Así que aproveché para leerme una colección entera de cuentos populares que tenía mi madre y que recuerdo con especial cariño porque había cuentos populares japoneses, suizos, africanos…

#2 ¿Fue tu madre, entonces, quien te metió en el mundo de la lectura?

No, esa colección era de mi madre pero la verdad es que no recuerdo a mis padres como ávidos lectores, ni tampoco creo que fueran ellos quienes me inculcaron esta pasión. Sí tenía una abuela que había sido maestra y leía muchísimo: íbamos por las tardes a su casa y nos recitaba poemas, nos leía romances… Yo creo que ella fue la animadora, sí.

#3 Aparte de la colección de cuentos populares, ¿recuerdas cuáles eran tus libros favoritos?

Recuerdo que me sabía de memoria todos los poemas de Gloria Fuertes porque me encantaban y, de hecho, estoy muy contenta porque acaban de reeditar su obra con las mismas ilustraciones que yo tenía. Luego también leía otro tipo de libros, como Los Cinco, Los Hollister, la Historia Interminable, el Barco de Vapor…

#4 Y entre página y página… ¿Llegaste un día y les dijiste: mamá, quiero ser escritora? 

No exactamente: mi formación no empezó en este mundo. De hecho, yo comencé a estudiar Derecho, aunque después fui encaminándome más al mundo literario y me convertí en editora. Fue después cuando decidí que de verdad quería ser escritora y lo dije.

Lo recuerdo porque mi padre no reaccionó bien. Seguramente tampoco fue el mejor momento para contárselo: él es científico y acababa de recibir un premio cuando me acerqué a él y le comenté que había pensado pedir una excedencia en la editorial para intentar escribir. Entonces, él salió corriendo a buscar a Luis del Val, que era uno de los invitados al acto, para que viniera a hablar conmigo y me quitara la idea de ser escritora.

Después del no inicial, que yo creo que responde a un miedo muy común entre los padres, me he sentido muy apoyada tanto por mi padre, como por mi madre y el resto de la familia. De hecho, cuando me veía coger encargos que estaban mal pagados, me decía que no los cogiera, que él me subvencionaba, pero que me dedicara a escribir de verdad.

#5 Y en 2011 recibes el premio Gran Angular por tu novela juvenil Pomelo y Limón, ¿qué significa para ti este galardón?

El premio me permitió creerme, de verdad, que podía ser escritora. Hasta entonces, yo había escrito muchas cosas y había tenido varios encargos, pero la verdad es que no terminaba de verme en ese rol. A partir de ‘Pomelo y Limón’ y el Gran Angular me lo creí.

#6 No solamente escribes un libro, sino que lo complementas con un blog y hasta perfiles en Facebook. Ahora cada vez hay más libros que se apoyan en recursos tecnológicos pero en 2011 no era nada común: ¿cómo se te ocurrió la idea?

Sí, fue muy novedoso. De hecho, yo diría que fue uno de los primeros experimentos transmedia que se hicieron. Por entonces yo todavía no tenía ningún blog, pero sí era muy lectora de ellos y me di cuenta de que si quería dirigirme a un público joven tenía que estar en un mundo parecido al que viven ellos.

En ese momento, Facebook era la red social que más utilizaban y, por tanto, la mejor herramienta para llegar hasta ellos. Ahora, por ejemplo, elegiría Instagram.

El experimento fue todo un éxito: hay cientos de comentarios y muchos de ellos cuestionan si la historia es real o no porque, claro, llegan a un blog en el que la protagonista escribe de verdad y le dan carta de realidad.

#7 Y de repente un personaje de Pomelo y Limón sale de su papel secundario para protagonizar Croquetas y Wasaps…

Sí, la verdad es que yo no soy tanto una escritora de tramas como de personajes. Me concentro mucho en ellos, oigo sus voces y me dejo llevar hasta donde me lleven. En este caso, Clara me gustaba tanto que tenía que aplacarla en Pomelo y Limón para que no restara protagonismo a Jorge y María. Así que tuve que darle un espacio para contar su historia: Croquetas y wasaps.

#8 Por cierto, el booktrailer protagonizado por ti misma es una pasada… ¿qué te dijo Editora al verlo?

Me lo pasé muy bien haciéndolo: fue una cosa muy caserita pero disfruté muchísimo y creo que quedó muy bien. A Editora le sorprendió mucho porque no tenía ni idea de cómo lo estaba haciendo. Además, pasaron muchas cosas curiosas mientras lo hacía: por ejemplo, la caída del final, ¡pasó de verdad y me hice muchísimo dañó!

#9 Venga, vamos a por otra de tus proezas: Rasi.

Rasi nace como un proyecto de SM para renovar los materiales de sus libros de texto, que antes tenían a Pupi como protagonista porque los libros de 1 y 2 de Primaria van muy ligados a un personaje. Entonces organizaron una especie de concurso entre varios escritores, que tuvimos que presentar propuestas, y Rasi fue el ganador.

Cuando trabajas con libro de texto hay mucha gente revisando los materiales porque todo tiene que estar muy bien atado, pero la verdad es que quedó genial y muy bien hilado pedagógicamente. Por ejemplo, cada protagonista de La pandilla de la ardilla se corresponde con una inteligencia múltiple.

Tanto Rasi como estos personajes han tenido muchísimo éxito, pero yo creo que gran parte del mérito le corresponde a los lectores y a los profesores que trabajan con ellos. Yo voy a colegios y veo cosas que hacen con Rasi, como vestirle de investigador o los libros viajeros, y estoy convencida de que son ellos los que hacen al personaje mucho más grande de lo que lo hice yo. Gracias, sobre todo a la vinculación afectiva que se crea entre ellos.

Para mí es algo precioso, de hecho cuando veo a un niño con Rasi por la calle me encanta. Antes les decía ¡yo soy la mamá de Rasi!

#10 ¿Sabes? Ya ha estado en casa de mis sobrinos y en un par de años se vendrá a la mía porque es la mascota del cole donde va Adrián. Dame algún consejito para que se sienta a gusto con nosotros y quiera volver…

A Rasi le encanta la lavadora: es como un parque de atracciones y yo creo que es muy saludable.

#11 Dices que eres lenta escribiendo, pero si no me equivoco en 2018 han visto la luz tres cuentos de la saga de ‘El conejo Nico’, ‘Cuarenta cuentos a todo vapor’, ‘Cuentos con amor para un mundo mejor’, ‘Los visitantes misterio’… Además de disfrutar de tu hijo y vivir. ¿Me cuentas tu secreto?

Es verdad que cada vez soy menos lenta porque ya tengo mucho oficio, pero además cuando publicas un libro no es cuando lo escribes porque hay un proceso lento detrás: revisiones, ilustración, etc. Así que he de confesar que mucho de lo que he publicado en 2018 lo escribí en Dublín. ¡Y allí llueve mucho!

Aquí tengo más distracciones, tanto laborales como personales, pero yo escribo básicamente cuando no estoy con mi hijo. Prefiero hacerlo por la mañana y me gusta ir a la biblioteca porque me concentro un poquito más que en casa, aunque es verdad que no paro en todo el día. Al final, si estoy dando un paseo con mi hijo y me viene una idea, paro y la apunto. ¡No se me vaya a olvidar!

#12 Venga, ahora que hemos entrado en la faceta maternal: ¿qué papel crees que jugamos los padres a la hora de introducir a los peques en el mundo de la lectura?

Yo creo que, a la hora de fomentar el gusanillo por la lectura, nuestro papel es fundamental y creo que es un error dejar esta responsabilidad solo en manos del colegio. Además está demostradísimo que unir un momento de amor y cariño con un libro es positivísimo para los niños.

De hecho yo creo que es importantísimo seguir acompañándoles cuando ya leen solos: yo, por ejemplo, sigo leyendo a mi hijo y tiene 13 años. Tenemos que seguir disfrutando en familia de ese momento: un rato te leo yo, otro me lees tú… Pero es un momento precioso, para ellos y para nosotros.

#13 Cuando vas a los colegios, tienes fama de ser muy original y divertida. ¿Es la clave para motivar a los chicos para que lean?

Yo me puedo permitir hacer cosas más estrambóticas porque voy una vez, pero yo creo que la clave para motivar es hacer las cosas con amor. Más allá de las tontadas que pueda hacer con ellos, que son muchas, yo creo que mi mensaje les llega porque realmente me gustan los niños y los adolescentes, me interesa lo que tienen que contarme, lo que les pase… Yo siempre lo digo: en una reunión prefiero estar antes con los niños que con los adultos. No hay color…

#14 Empezamos hablando del pasado y terminamos haciéndolo del futuro: ¿hay libros a la vista? ¿Nos puedes contar algo sobre ellos?

Ahora en noviembre saco una novela juvenil ‘Tú tan cáncer y yo tan virgo’ y recientemente he visto la cubierta de un nuevo libro de ‘La pandilla de la ardilla’ y de otro de ‘Misterios a Domicilio’.

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